Día: 28 abril, 2019

A casa tutti bene

Una film italiano que cuenta la historia de una gran familia que se reúnen en la isla de Capri para festejar el aniversario de bodas de los abuelos… momentos de drama y risa, momentos de altos y bajos como todas las familias …. el mensaje final me encanta.

Hay un momento en la vida en la que comprendes todas las cosas en las que te has equivocado, quisieras comenzar de nuevo para corregirlas, quisieras poner todo en orden de nuevo, quisieras curar todas las heridas …. Quisieras empezar desde cero y vivir una vida mejor de la que has vivido y piensas en el tiempo que has desperdiciado….. pero todavía estás a tiempo, todavía tienes tiempo para ser feliz todavía tienes mucho tiempo para ser feliz

A casa tutti bene es un film de Gabriele Muccino, y cuenta dentro del gran reparto, con una gran actriz que me encanta Claudia Gerini.

Juntos pero no revueltos

La historia de un amor prohibido.

No solo es un fenómeno natural especial que se puede apreciar en Bolívar en mi Venezuela, es una leyenda aborigen que cuenta como estos dos ríos simbolizan dos amantes, condenados a estar juntos pero nunca mezclarse.

En Ciudad Guayana, Venezuela, se puede apreciar uno de los mayores espectáculos naturales del mundo. Se trata de la confluencia entre el río Orinoco y el Caroní, sus aguas chocan y sólo se juntan un par de centímetros formando un lago de dos colores. Este fenómeno se debe a que la temperatura de cada uno de los cauces es distinta y genera un diferencia de densidad, por ello no pueden mezclarse.

Pero, además de ser un fenómeno de la naturaleza, estos ríos comparten una historia de amor contada por los indígenas de la región.

Según la leyenda, Orinoco es el río de aguas tierrosas que emana calor a cualquiera que pase a su lado. Por su parte, la tierna Caroní guarda en sus entrañas fuertes sentimientos que le dan un profundo color azul.

Antes de convertirse en ríos, Orinoco y Caroní eran humanos que pertenecían a diferentes etnias. Al verse, se enamoraron instantáneamente y, pese a que sus familias tenían rivalidades entre sí, decidieron arriesgarse y luchar por estar juntos, pero nunca lo lograron.

Se enfrentaron entre sí numerosas veces por las guerras entre sus grupos, pero ello sólo provocaba que su amor se reforzara y con el roce del viento, compartieran caricias a la distancia.

Una noche, decidieron sellar su amor con un beso en un lago de agua dulce y, con esa prueba de afecto, acordaron que escaparían para que nada ni nadie intentara separarlos.

El océano Atlántico, conmovido por el cariño de los amantes, los llevó entre su corriente para que se fugaran y se fusionaran con el agua. Su transformación en ríos, fue el equivalente a haberse casado y con ello, consumaron su romance para estar unidos hasta la eternidad.

Se dice que cuando Caroní tiene frío, Orinoco le brinda un poco de su calor y, cuando es él quien se siente sofocado, su bella esposa sopla viento fresco para que se tranquilice su amado.

Las personas que quieren ser testigo de su amor, visitan el puente Angosturita que permite ver desde las alturas como Caroní y Orinoco se unen.

Información e imágenes tomadas de internet.