Mes: octubre 2019

Los nuevos 20

Llego el mes 10 del año 2019 y a pocas horas del día 30… y PUM llegar a los 40 !!! Y con esto empiezan los cuestionamientos, el mirar atrás y preguntarme ¿qué he hecho con mi vida? ¿Que estoy haciendo? ¿Para donde voy?

Mejor dicho, a punto subir este importante escalón he sido muy crítica y dura conmigo misma pensando “se pasó la vida y he perdido todas las oportunidades, deje pasar algunos trenes y ya no alcancé a hacer nada que valiera la pena.”

Este ha sido un año muy significativo, extremadamente sentido con situaciones no imaginadas; pero así son las realidades que me han tocado, vamos caminando en esta carrera llamada vida mientras seguimos avanzando en las reflexiones, en las lecciones, en lo aprendido y en todo aquello que ha quedado atrás.

Lista para el festejo, 39 años atrás.

Años pensando en este día, ¿Lo imaginé con mucho más por celebrar? Puede ser, porque hasta un viaje en mente tenía, con amigas o sola, y con tantos más para festejarlo, empezando por mi hijo que demasiada falta me hace cada día, pero la vida nos sorprende continuamente, los últimos dos años han sido difíciles en todo aspecto, y este último en particular mucho más emotivo por lo tanto que extraño las palabras de mi abue querida, también por los planteamientos, las autocríticas y las reflexiones… muchas desilusiones de personas que creía y se decían cercanas a mi teniendo que dar pasos al costado, decisiones apresuradas con sus consecuencias no tan positivas…. personas que han pasado y dejado huella para bien o mal, lágrimas de tristeza pero tantas más de alegrías.

Pero aquí estamos luego de unos últimos meses en medio de una crisis emotiva, con esa mochila pesada… hoy a menos de 24 horas de pisar ese primer escalón estoy más decidida que nunca mirar adelante y no voltear a ver o pensar en esos episodios que tanto daño me hicieron estos últimos dos años …. dejo atrás todo elemento tóxico y me concentro en lo importante VIVIR y concentrarme en el reencuentro con mi pequeño

Ir revisando mi vida con perspectiva de lo que para mi es importante y bajo mi lupa no la de los demás. Las constantes preguntas o críticas de quienes miden o juzgan desde su esquina no pueden medir y menos definir lo que es importante o lo que me conviene.

Luego de caer en picada emotiva y físicamente puedo decir que si he logrado tantas cosas, todo lo que he vivido, sentido, acertado y equivocadamente dicho o hecho son los designios del destino para traerme hoy aquí, en este nuevo rumbo que es solo el inicio de partida para lograr todos aquellos sueños.

De ser MUJER, de ser yo misma y no tú, no quien esta leyendo, no como una amiga o como mi mamá, ni la persona de la esquina, no lo que dice una sociedad, ni las redes sociales…. es momento de ser SIMPLEMENTE YO.

Posando picaramente a la cámara

Si tú, al igual que yo, llegaste a este número maravilloso es hora de rebelarse y mirar para atrás agradeciendo lo vivido, porque eso es lo que ha permitido que estemos aquí, con la experiencia y el criterio para continuar luchando por aquellos sueños y proyectos, y no seguir viviendo de manera automática donde nuestro entorno o sociedad toman las decisiones por nosotras.

Si llegamos a los 40 y miramos alrededor con las típicas preguntas:

– ¿Cómo llegué aquí?

-¿Esto es lo que quiero?

Y si las respuestas no nos satisfacen es momento de detenernos y re-definir la vida.

¿Vas a sentir miedo? Sí, ¿Te vas a sentir vulnerable? Sí, pero es un momento para ti. Piensa en un lienzo en blanco donde vas a crear una obra de arte, ¡tu vida! y plasma lo que decides al preguntarte: ¿Cómo quiero que sea mi vida?, ¿Cómo me quiero sentir?, ¿Cuál es el propósito?, ¿Qué hago con todo lo que ya tengo? ¿Lo uso de una forma diferente?

No tengamos miedo a sentirnos vulnerables, y no nos lastimemos ni juzguemos … porque no hemos perdido el tiempo, unos caminos van rectos con colores blancos o negros, y en mi vida entendí que el camino está lleno de curvas, subidas y bajada, y un pantone de colores maravilloso que me ha permitido saber quien soy hoy por hoy, lo valiosa que soy, lo alegre, jodida, positiva, soñadora, mal carácter, impaciente e intolerante, apasionada, organizada y desordenada, creativa, con luchas habilidades escondidas para mi misma…. este camino me ha permitido encontrarme con tantas personas increíbles, unas que permanecen a mi lado y otras a quienes les agradezco que se hayan alejado solas de mi, y otras extremadamente maravillosas que me quieren y para bien por como soy y no por quien soy o que cargo ocupo.

Y bien así doy la más calurosa bienvenida a los nuevos 20 y gracias a quienes me han acompañado y me seguirán acompañando en este recorrido.

Pero también gracias a esta súper mujer Mónica y su artículo de donde tome muchas frases y palabras para inspirarme y para completar este post Crisis de los 40

¿Mochila emocional muy pesada?

La primera vez que lo escuche me tomo mucho tiempo caer en cuenta que de verdad existe y que no era otro cliché; el agotamiento emocional puede ser una piedra que no os permita seguir avanzando y nos frene o estanque en el camino. Nuestras emociones son como verdaderas bombas de tiempo que pueden estallar en cualquier momento con consecuencias dolorosas.

El agotamiento emocional va más allá del simple estrés o la ansiedad y se presenta sobretodo en las personas que viven experiencias cargadas de un alto nivel emocional; se presenta como un desbalance entre lo que damos y recibimos, al ser personas que entregan todo lo que pueden de si mismos.

Los primeros síntomas del agotamiento

Antes de que aparezca el agotamiento emocional propiamente dicho, se presentan algunos indicios que lo anuncian.

  • Cansancio físico. Desde que abre los ojos experimenta como si fuera excesivamente arduo lo que le espera en el día.
  • Insomnio. Una persona con agotamiento emocional tiene problemas para conciliar el sueño. Siempre tiene problemas que le dan vueltas en la cabeza y hace que sea difícil conciliar el sueño.
  • Irritabilidad. Hay molestia y pérdida del autocontrol, con cierta frecuencia. La persona agotada se ve de mal humor y es demasiado sensible a cualquier crítica o gesto de desaprobación.
  • Distanciamiento afectivo. Las emociones comienzan a ser cada vez más planas. Como si en realidad no sintiera prácticamente nada.
  • Olvidos frecuentes. Se olvidan con facilidad las pequeñas cosas.
  • Dificultades para pensar. La persona siente que se confunde con facilidad.
  • Pensamientos negativos y baja motivación. Dos dimensiones que, de no controlar, nos pueden conducir a una depresión. No siente entusiasmo, ni interés por sus actividades.

Ahora la pregunta del día o la pregunta del millón, ¿ que podemos hacer?

Vale decir que tarde o temprano lo hacemos, tomamos conciencia de que «algo nos ocurre». Cierto es que no es algo fácil o que nos enseñen en casa y menos en el colegio. Sin embargo, tenemos recursos propios que todos podemos poner en práctica.

La mejor manera de superar el agotamiento emocional es, por supuesto, descansando. Hay que encontrar tiempo libre para relajarse y estar tranquilos. Las personas que se exigen demasiado pasan años sin, por ejemplo, tomar vacaciones. Esto no se debe hacer. Tarde o temprano solo conduce a la fatiga. Así que una buena idea es tomarse unos cuantos días para dedicarlos al descanso.

Otra solución es que en cada jornada debemos incluir tiempos para dedicarlos a los compromisos y también tiempos para descansar y realizar actividades que resulten gratificantes. Hay que dejar de lado las obsesiones de perfección o de cumplimiento.

Desahogar emociones es quitar peso de nuestra mochila, aligerarla, tirar esas piedras que nos impiden avanzar. Sin embargo… ¿Cómo podemos desahogar esas emociones atascadas en nuestro interior?

  • Podemos pedir ayuda profesional.
  • Hablar con compañeros de profesión, con buenos amigos o con personas en nuestra misma situación puede ayudarnos.
  • Llevar un diario también es muy catártico.
  • Realizar ejercicio, pintar, o llevar a cabo cualquier actividad que nos sea placentera nos ayudará a relativizar tensiones y emociones negativas.

Empieza hoy mismo, quitar peso de tu mochila emocional es posible.